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Túnel de oriente... a un paso  
carretera

 

El túnel urbano más largo de Latinoamérica se construiría en Antioquia y serviría para unir los Valles de Aburrá y San Nicolás, respectivamente. El megaproyecto ya fue presentado por la Concesión Túnel Aburrá- Oriente a la Gobernación del departamento, la cual tendrá plazo hasta el 31 de diciembre próximo para dictar la última palabra.

Por: Amado Hernández Gaviria

Con 8.2 kilómetros de longitud, el Túnel de Oriente reduciría de 45 minutos a 18 el tiempo del recorrido que a diario emprenden cientos de pasajeros para salvar la distancia que existe entre el Valle de Aburrá, en el Área Metropolitana, y el Valle de San Nicolás, en el Oriente Antioqueño, los dos polos de mayor desarrollo económico, logístico, industrial, comercial y poblacional del departamento.

“En estos momentos, sin ningún inconveniente, usted se gasta de Medellín a Rionegro 45 minutos por lo menos. Esto hablando de la vía Las Palmas porque por la autopista Medellín-Bogotá se toma más tiempo. Con el túnel, calculando la salida desde el Country Club en El Poblado, nos gastaríamos 18 minutos para llegar a Rionegro, pleno Valle de San Nicolás”, explica Jaime Ramírez Ossa, gerente de la Concesión Túnel Aburrá-Oriente S.A..

Aunque la nación ya cuenta con el Túnel de la Línea, el más extenso del continente con 8.6 kilómetros y diseñado como solución para el transporte de carga, con el Túnel de Oriente el país tendría el de mayor longitud dentro de perímetros urbanos, proyectado para el transporte de pasajeros especialmente y vehículos de carga tipo C30, con capacidad para cuatro y seis toneladas.

Según los cálculos del proyecto, por la ruta Las Palmas pasan cada día unos 7.500 carros que se dirigen al Oriente Antioqueño. Con la construcción de este ducto y teniendo en cuenta su capacidad máxima de ventilación, transitarían entre 17.500 y 18.000 vehículos diariamente, proyección que se alcanzaría entre los años 2015 y 2020.

La Conexión Vial Aburrá-Oriente constaría de dos túneles según Ramírez Ossa: “El que estará saliendo desde el intercambio vial llamado Boltimore, en el Seminario Mayor, de 800 metros. Después vendrá un tramo de 4.5 kilómetros tipo mirador, a media ladera, con viaductos y túneles cortos de 30 a 40 metros de longitud hasta llegar al portal occidental del otro túnel, en la vía Santa Elena, el cual tendrá 8.2 kilómetros de largo y desembocará en Sajonia, portal oriental, a sólo unos metros de la glorieta del aeropuerto”.

Se trata de una vía rápida, 60 km/h, y un túnel con una pendiente longitudinal de 2.25 % y una transversal de 2 %, que evitará el ascenso hasta los 2.200 metros de altura para salvar la cordillera. Además, tendrá un alineamiento recto en su mayoría, con una curva derecha en el inicio y una izquierda al final. Estará dotado de bahías de parqueo cada 400 metros en forma alternada, más futuras ventanas de conexión entre los dos tubos. La ventilación se ajustará a las normas europeas vigentes.

El túnel contará con un sistema de equipos electromecánicos compuesto por los edificios de control (uno en cada portal), sistema de ventilación, iluminación, sistema contra incendio, suministro de energía, señalización y control para su operación. “Este sería un túnel superior en técnica, infraestructura, cantidad de tráfico y comodidad con respecto a los que hay en Colombia. La idea es que cuente con la ingeniería más actualizada que pueda llegar al país”, acota Ramírez Ossa.

Proyecto con historia

tunel de orienteEl Túnel de Oriente, una idea que brotó en la década del 60 cuando hablar de logística, competitividad y tratados de libre comercio sonaba casi a ciencia ficción, es hoy el megaproyecto más importante dentro del plande infraestructura vial que el departamento de Antioquia busca construir.

De acuerdo con sus promotores, esta obra no sólo salvaría a Antioquia de sus 40 años de atraso en infraestructura vial, sino que también evitaría el colapso de Medellín, cuya explosión demográfica la ha llevado a expandirse no sólo hacia las laderas de sus montañas sino también en dirección de las localidades vecinas que tienen asentamiento en los valles de Aburrá y San Nicolás respectivamente.

“Se busca darle expansión a Medellín, darle crecimiento a Antioquia en su parte oriental, darle mayor facilidad de movimiento ya que el crecimiento poblacional que se tiene previsto en los próximos años no lo aguantará la ciudad, por lo cual tendrá que crecer hacia afuera”, afirma el ingeniero Jaime Ramírez Ossa.

Medellín, que entre 1993 y 2005 experimentó uno de los mayores crecimientos poblacionales de su historia con un 42%, pasando de 1.562.244 habitantes a 2.223.660 según el DANE, coincidió con la creciente explosión demográfica verificada en el Oriente Antioqueño, al menos en la subregión del Altiplano o Valle de San Nicolás, donde los nueve municipios que la componen crecieron por encima del 50%. Allí, en el mismo período, de 170.568 pobladores se pasó a 267.633.

Con más gente trasladándose desde Medellín y todo el Valle de Aburrá hacia el oriente, debido a la expansión comercial e industrial de esta zona, a las actividades del Aeropuerto Internacional José María Córdova, a la creación de la Zona Franca, a la construcción de instituciones académicas, al desarrollo urbanístico y también por el fuerte flujo de pasajeros que a diario vienen desde allí hacía el Área Metropolitana, la optimización de una vía que acorte las distancias entre ambos puntos pasó de ser un sueño de los arrieros de la década del 60 a una exigencia de los tiempos modernos, tan dinamizados por el fenómeno de la competitividad.

“Desde el punto de vista industrial, comercial, económico y de vivienda esta obra traerá todas las ventajas imaginadas. Si usted piensa en el Medellín y la Antioquia que les debemos dejar a nuestros hijos y a nuestros nietos, seguramente esperará que ellos queden con todas las facilidades de movilización y todas las posibilidad de establecerse donde quieran”, explicó el concesionario.

Más que una obra para activar el transporte de carga pesada, el cual seguiría utilizando la autopista Medellín-Bogotá, el Túnel de Oriente sería una alternativa ideal para el transporte de pasajeros y para los transportistas de productos agrícolas e industriales que emplean vehículos de tonelaje medio. Con el túnel, ellos verían fusionarse los valles de Aburrá y San Nicolás como si fueran dos grandes barrios de Medellín.


Ventajas logísticas


ventajas logisticasEl Túnel de Oriente, que según datos tentativos podría tener un costo aproximado a los $630 mil millones y que empezaría a ejecutarse desde el 4 de enero de 2010 si el gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, le da el aval, se convertiría no sólo en la obra que acercaría a los dos valles paisas sino también a Medellín con Bogotá y el interior del país.

Programado para hacerse en un período de cuatro años si consta de un sólo tubo, o cinco si se hacen los dos, este canal reduciría por lo menos en 45 minutos o una hora el viaje desde la Capital, ahorro en tiempo que seguramente crecería con la actual construcción de la doble calzada entre los municipios de Santuario y Puerto Triunfo. Al conectarse esta ruta con el Túnel de Oriente mediante una vía anexa, el arribo a Medellín sería mucho más rápido.

“Si se viene del oriente o desde Bogotá hacia Medellín, esta obra representaría hasta 45 minutos de diferencia o más, lo cual es mucho tiempo cuando se habla de un viaje que suma nueve o diez horas por terreno quebrado. Serían 45 minutos menos de gasolina, de desgaste del vehículo, de cansancio... Este terminaría siendo un viaje demasiado cómodo y agradable”, manifiesta el ingeniero Jaime Ramírez Ossa.

En el ámbito local la conectividad evidenciaría una evolución notable, de la cual no sólo se beneficiarían los usuarios del servicio público o del transporte particular. La subregión del Oriente Antioqueño y en especial la del Altiplano, constituida por los municipios de Rionegro, Marinilla, Guarne, El Santuario, El Carmen, El Retiro, San Vicente, La Unión y La Ceja, revitalizaría sus actividades agrícolas, industriales y comerciales al tener una mejor conexión no sólo entre sí sino también con Medellín y el Área Metropolitana.

El Oriente, rico en frutas, hortalizas, tubérculos, maíz, fríjol e incluso café, aporta el 60% de los productos agrícolas cultivados en Antioquia. La región es considerada la principal despensa del departamento y una de las más importantes del país. El envío de sus cosechas hacia Medellín se hace normalmente en camiones medianos que bien podrían aprovechar el nuevo camino. La zona, llamada también la “Ruta Verde” o la “Suiza de Antioquia”, es un apetecido destino turístico que demanda un importante tráfico vehicular.

“Este túnel tendría inclusive mucho más impacto del que tuvo el Túnel de Occidente debido a la región. Esta es una región con muchas universidades, una gran población, en oriente hay demasiadas factorías, hay muchos elementos de producción... Todo esto obligará a que una gran cantidad de gente busque vivienda al lado de sus propios trabajos, universidades y colegios. Por esto ya hay mucha gente emigrando hacia el oriente”, explica el gerente de la Concesión.

En esta zona tienen asentamientos grandes empresas que de una u otra forma dependen del contacto con Medellín, sea por su comercio o porque se convierte en punto de transición para conectar con otras regiones del país, como la Costa Atlántica o el Eje Cafetero. Entre las compañías más destacadas están: Cultivos del Caribe, Riotex, Vestimundo, Avinal S.A., Compañía Nacional de Chocolates , Imusa, Productos Familia, Pintuco, Argos, Eurocerámica, etc..




Alas para el José María Córdoba



tunelEsta obra terminaría convirtiéndose en el trampolín logístico tanto del aeropuerto Internacional José María Córdova como de la Zona Franca adjunta, la cual ha generado más de 4.500 empleos desde su creación, un par de años atrás, derivados de las 64 compañías allí establecidas inicialmente.

Aunque es el segundo terminal aéreo del país en transporte de carga, después de El Dorado de Bogotá, con 21.917 toneladas enviadas a destinos internacionales y 8.585 a nacionales durante el período enero-abril de 2009, la actividad del José María Córdova incrementaría al verse rodeado por una red de vías mejoradas y un túnel que lo pondría a 20 minutos de Medellín.

Con el aeropuerto Olaya Herrera como competidor, dada su ubicación cerca al centro de Medellín, el José María Córdova hoy apenas es el tercer aeropuerto en transporte de pasajeros en el país, detrás de El Dorado y el Bonilla Aragón de Cali. Entre enero y abril de este año salieron desde Rionegro 562.936 pasajeros en vuelos nacionales y 194.243 en internacionales. En el Olaya, durante el mismo lapso, se embarcaron 352.462 personas hacia destinos nacionales, lo cual cuantifica su dura competencia ante el terminal del oriente.

“Nosotros consideramos que estos túneles son urbanos y en ese concepto el aeropuerto de Rionegro es urbano. Al quedar urbano como el de Medellín, con una vía como ésta, pienso que disminuirá la actividad del Olaya y crecerá la del José María Córdova, por la rapidez de la vía, por seguridad, por comodidad y por las rutas internacionales de éste. Ya no habría que ir hasta Bogotá para movilizarnos hacia el exterior, toda la zona quedaría mucho más ágil”, afirma Ramírez Ossa.

El túnel provocaría la evolución del sistema vial del oriente cercano, hoy constituido por un laberinto de pequeñas vías. “Dentro del proyecto de la concesión existe una vía que se llama Belén-Aeropuerto. Esta sería una doble calzada que llegaría al José María Córdova, hecha con el fin de darle facilidades de conectividad a los municipios del oriente con el aeropuerto y a la vez con la vía de los túneles”, explica el ingeniero Ramírez.

Sea porque vayan hacia el aeropuerto o porque busquen conectividad con Medellín, esta malla vial agilizará el transporte de las flores con sello de exportación que produce La Ceja. Los cultivos de corte bajo de invernadero representan el 99% del total del cultivo del Departamento y el 10% de producción nacional. También la locería tipo exportación de El Carmen, los muebles antiguos fabricados en madera por El Retiro o los textiles producidos por las compañías ubicadas en Rionegro.



Si bien hoy se está a la espera de una determinación con respecto a la construcción del túnel, el ambiente es bastante favorable según lo manifestado en varios escenarios por el gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos: “Como gobernador estoy interesado en echar para delante con el túnel. Es un gran desafío. Hemos estado en reuniones con ingenieros, con los concesionarios de las otras vías y vemos una gran posibilidad de que se pueda tomar esta decisión”. La obra se llevaría a cabo con recursos provenientes de peajes, con aportes del gobierno departamental y municipal así como de los concesionarios.

Para el gerente de la Concesión Túnel Aburrá-Oriente, sociedad constituida por 54 accionistas, en su mayoría firmas constructoras de Antioquia y el país, hay dos argumentos esenciales para que el proyecto sea aprobado: “Yo soy muy optimista de que esto se dé por dos razones: la primera porque esto es una necesidad en la región. Sin esto la región no echa adelante, y segundo porque debemos desatrasarnos en infraestructura y Antioquia merece tener este tipo de avances”.