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Los gerentes de camuflaje  
soldados

 

Sin logística toda guerra está perdida. Las fuerzas militares tienen claro que la cadena de almacenamiento, distribución y servicios y abastecimiento es fundamental para la victoria.

Por: Alejandro Pino Calad


Suena la diana en el batallón y aún no sale el sol. Sin embargo, ya está haciendo calor. Es Fortul, Arauca, en la mitad de los Llanos Orientales, y la tropa se alista para empezar una nueva jornada en su acción de contraguerrilla. Si no fuera por la logística, la vida de más de mil hombres estaría en riesgo. Es que estar en el frente de guerra no es fácil y no es necesario ser un militar para saberlo. Sin embargo, lo que los uniformados saben mejor que nadie es que sin un buen trabajo de logística cualquier guerra está perdida. Todos los grandes generales de la historia han sabido que para lograr una victoria no se necesita sólo una magnífica tropa con las mejores armas, sino una capacidad de abastecimiento, comunicaciones, transporte y contacto entre el frente y la base sin los cuales el mejor de los ejércitos estaría totalmente abandonado a su suerte.

¿Cómo es posible que un escuadrón contraguerrilla del Ejército Nacional sobreviva semanas enteras en los lejanos llanos colombianos?. Sin una gerencia estratégica sería imposible.“Suministrar los medios necesarios en el tiempo y lugar oportuno es lo mínimo que debemos hacer para contribuir con el esfuerzo que a lo largo y ancho del país realizan nuestros héroes para fortalecer la anhelada paz”, señala el Brigadier General Antonio Pinilla Molano, comandante de la Brigada de Apoyo Logístico del Ejército Nacional.

Todo comienza, por supuesto, con la previsión. La Brigada de Apoyo Logístico del ejército colombiano es la encargada del almacenamiento de materias primas, tarea que tiene como misión recibir, administrar, manejar y distribuir elementos empleados por las plantas de sastrería, zapatería y talabartería de los distintos batallones.

Pero no se trata de ropa nada más. Volvamos a Fortul. Antes de las 5 de la mañana el desayuno está listo para más de mil hombres. Los ‘Héroes de Pisba’, que es el nombre del Batallón de Contraguerrilla 24, saben que diariamente hay alimentación garantizada para todos gracias a que desde la jefatura de logística se planificó el mantenimiento de la base y sus operaciones, así como una cadena de suministros que les permitirá contar con lo que necesiten para realizar su trabajo.


Misión del deber

Ya vestidos y organizados con lo que en términos militares se conoce como ‘dotación’, nuestros soldados pueden salir a cumplir sus misiones donde tienen garantizada una línea de suministros que les permita estar en los más lejanos puntos de la compleja geografía nacional.

Cada misión que se realiza necesita una previsión logística. Es necesario estimar el tiempo de ésta, la cantidad de hombres y recursos y el modo de satisfacer las necesidades en todo nivel, desde el armamento hasta la alimentación, pasando por supuesto por el tema médico que es literalmente vital.

En últimas, un comandante de logística es un gerente uniformado que debe administrar plantas de producción, sistemas de transporte y abastecimiento, planificar procesos de mantenimiento, adecuación de armas y equipos.

“Toda esta serie de actividades deben tener una proyección estratégica que garanticen la sostenibilidad y el mejoramiento continuo”, agrega el general Pinilla.

Esto, por supuesto, implica un trabajo conjunto entre las diferentes fuerzas: Ejército, Aviación y Armada. La reestructuración que sufrió nuestro aparato militar en la última década logró evitar un fenómeno frecuente otrora, que era el de las rencillas, celos y luchas por el mando entre las diferentes fuerzas en un teatro de operaciones específico, y esta organización logística ha permitido que sea mucho más eficiente el funcionamiento de nuestro aparato militar.

Por eso, para muchos, el trabajo de apoyo logístico ha sido fundamental en el buen momento de las Fuerzas Armadas ante la guerrilla en el último quinquenio: la cadena de mando garantizó que hasta el último rincón de la geografía nacional puedan llegar agua y comida a los integrantes de un pelotón, y así es más fácil obtener la victoria. “La Logística tiene presente e inmediatez, así como pasado y futuro”, afirmó el Brigadier General Ricardo Antonio Vargas, actual comandante de la Segunda División y anterior Jefe de Logística del Ejército, quien enfatizó que “la logística militar bien empleada es un multiplicador de combate que hace conocer los recursos de las tropas y todas sus capacidades”.

Es que los ‘troperos’ que salen a hacer frente a la guerrilla en Arauca, o en las selvas del sur y el occidente, o los que cuidan las fronteras y hasta aquellos que están en alta mar supervisando nuestras aguas territoriales estarían a la deriva sin logística.

Las líneas de transporte, que les llevan municiones, alimentación, dotaciones, material de reemplazo, entre otros apoyos, también se encargan de recoger heridos, trasladar tropas y, tal vez lo más importante de todo para estos héroes de la patria, les permite reunirse con sus familias cuando el deber les da descanso. Sí, la guerra sin logística estaría perdida y ese ejemplo de gerencia y administración de recursos humanos y materiales está siendo utilizado por las grandes universidades de todo el planeta para recoger el ejemplo de la logística militar aplicándola a la logística empresarial. A fin de cuentas, se trata de una cuestión de estrategia