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Logística en tiempos de crisis |
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Cuando se habla de
crisis cualquier medida
a favor de reducir costos
de operación logística
es indispensable.
A pesar que los efectos
colaterales aún no se
hacen tan evidentes en
Colombia, es importante
planear estrategias para
salir bien librados
del caos económico
que afecta a la
economía mundial. |
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Por: Daniel Polanía
Lo más importante de una crisis es aprender de los errores. En Estados Unidos,
Lehman Brothers, el cuarto banco en importancia de ese país, quebró, desembocando
uno de los acontecimientos más trascendentales de la económica
mundial en los últimos años.
¿Cómo una empresa de tal solidez llega a la quiebra?
Sencillo: por falta de planeación.
Nunca se pensó en el riesgo que significaba poner tanto capital en un mismo
negocio, en este caso en el sector de la vivienda. El mercado cambia con tanta
facilidad que lo que hoy es abundante y rentable, mañana fácilmente puede dar
pérdidas.
En la actualidad nos encontramos en uno de los momentos económicos más
trascendentales de la historia desde la gran depresión de 1929. El mundo busca reducir
sus gastos a toda costa y optimizar su logística, pero antes de tomar medidas
que en lugar de ayudar a sobrellevar el chaparrón generen consecuencias aún más
adversas, hay que realizar una planificación estructurada de cada uno de sus procesos
logísticos en pro de encontrar los puntos que deben ser sometidos a un ahorro
programado evitando eliminar gastos necesarios.
“Es importante la optimización,
aprovechar de mejor manera la capacidad
de los vehículos, maximizar la capacidad
de las instalaciones; no sólo se
trata de no desperdiciar materia prima,
también hay que optimizar las instalaciones,
talento humano, los tiempos
muertos, las entregas exclusivas o urgentes
y todo lo que tiene que ver con
un aumento de la calidad del producto
evitando la devolución del mismo.
Eso sí se verá reflejado en
un ahorro”, manifiesta Sander
Rangel, decano de la Facultad
de Economía de la Universidad
Santo Tomás.
Quizás una de las áreas más
afectadas por la actual crisis
será el sector logístico,
debido en gran
parte a que este es
uno de los blancos
que con mayor
fuerza se atacará
en búsqueda de reducir
costos.
Según Miguel Becerra
Zamudio, Gerente de
Infor, “al no existir un flujo de
dinero abundante, las compras de
los productos se verán disminuidas,
aunque los efectos de la crisis no serán
tan severos con nuestra economía,
esto debido en parte a las medidas
conservadoras de nuestras leyes. Pero
aún así los operadores logísticos deben
tomar las medidas necesarias”.
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Seis consejos para afrontar
con logística la crisis |
1. Planificar la política de envíos:
de esta forma se definirá qué tan
urgente es cada uno de los pedidos.
Si logra optimizar este proceso
ahorrará dinero en trasporte
y tiempo.
2. Personal cualificado:
revise
una y otra vez, y si es necesario
vuelva a revisar, si el costo del
personal está llenando las necesidades
de la empresa. Antes de
tomar una decisión que requiera
despidos, cerciórese de que el
cargo que queda vacante no sea
indispensable, recuerde que la experiencia
no es fácil de encontrar.
3. Gastos ocultos:
evaluar y ajustar
los gastos que en épocas boyantes
parecen insignificantes,
como podrían ser los rechazos,
las devoluciones, la roturas, los
problemas de calidad en el producto,
los re-etiquetados, los
desperdicios de materias primas,
la entrega de envíos individuales o envíos urgentes, etc.
4. Racionar las entregas:
asegurarse
que los camiones de envíos
salgan siempre llenos, priorizar
las rutas, minimizar las entregas
urgentes, ser claro con el cliente
sobre el tiempo de entrega; reducción
de los tiempos de carga y descarga.
5. Análisis de transporte:
buscar
el sistema de trasporte (carretera,
tren, aéreo o marítimo) basándose
en el tipo de materia, los puntos
de entrega, las distancias a recorrer
y los costos que generan cada
medio.
6. Análisis de materiales:
temperaturas,
distancias, recorridos, metodologías
de transporte, son elementos
que el sector debe
tomar en consideración
porque la situación radica en
enfrentar la disminución
en los ingresos,
y esto sólo se logra con la disminución
en los costos. No se trata
sólo de despedir gente, se trata de
revisar alternativas que no tengan
un efecto necesariamente social.

Colombia se prepara |
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En Estados Unidos dos legendarios
bancos, el Lehman Brothers y Merril
Lynch, desaparecían del ámbito económico
en un abrir y cerrar de ojos, dejando
en claro que una mala decisión,
un mal procedimiento logístico, un riesgo
excesivo puede desencadenar toda
una tormenta, acabando no sólo con
la compañía sino con todo un sistema
económico.
El caos pronto pasó del sector bancario
al sector bursátil estadounidense,
y este a su vez pasó, cual epidemia, al
mercado europeo y asiático.
Mientras
tanto, en Colombia se vivía una tensa
calma; una burbuja parece haberse situado
sobre el ala sur del continente americano.
“La economía suramericana, y en
especial la colombiana, se
puede definir como una
economía macroeconómicamente
estable
pero modesta.
Nunca hemos sido
una economía destacada
en niveles de crecimiento, siempre nos mantenemos
en el promedio, tanto en la pujanza
como en la crisis hemos estado entre el
montón”, argumenta Sander Rangel.
Cuando se toca el tema de la crisis
se teme en que Estados Unidos entre en
una época de bajo crecimiento, similar
a la sufrida por Japón 15 años atrás, lo
que degeneraría en graves consecuencias
para el bolsillo de los colombianos,
pues dicho país es nuestro principal
socio comercial.
También hay quienes
vaticinan una debacle económica en la
mayoría de naciones del mundo, y hasta
los más optimistas creen que tarde
o temprano las economías emergentes,
como la nuestra, sentirán las consecuencias
del la actual recesión.
Pero la verdad es que hasta el momento
los coletazos de este ciclón
financiero no se han sentido con la
fiereza que en principios se especuló.
“Algunos indicadores muestran que Suramérica
mantiene un comportamiento
favorable que a largo plazo podría convertirse
en algún tipo de blindaje que
minimice un poco los efectos de la crisis,
lo importante es que las empresas
reduzcan sus gastos operativos, energéticos,
de desperdicio de material, etc.
Si se logra ahorrar en este sentido, se
evitará prescindir de personal, principal
consecuencia de una crisis económica”,
complementa Eduardo Hermanovich,
Presidente para Latinoamérica de Schneider
Electric.
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¿Dónde atacará la crísis? |
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Que los efectos de la crisis no se hayan
sentido no quiere decir que nunca se
sentirán.
Según el concepto de expertos
como Oscar Iván Zuluaga, Ministro de
Hacienda, la crisis llevaría al país a menores
tasas de crecimiento y posiblemente
a un encarecimiento del servicio de la
deuda.
También se prevé que la desaceleración
del sector comercial afectará las
ventas de nuestros productos en el exterior,
lo que a su vez hará caer los precios
de minerales como el carbón, petróleo y
piedras preciosas.
La inversión extranjera que en la actualidad
se encuentra dentro del mercado
colombiano, no mostrará aumentos
notorios en algunos casos y en otros
disminuirá su inyección de capital, esto
terminará por devaluar el peso y el aumento
de la deuda externa.
“Los efectos ya se empiezan a ver
en el sector industrial. Este se reciente
inmediatamente y muestra alarmas
tempranas, se disminuye la producción,
se empiezan a disminuir las ventas, hay
problemas con los stocks, con los inventarios que se tienen acumulados, pero
adicionalmente ya existen señales como
las del desempleo”, complementa el catedrático
Rangel. |
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