Por: Daniel Polanía
En la actualidad, cada vez toma más fuerza el concepto de logística reversiva, estrategia que está teniendo trascendencia a nivel mundial debido a los beneficios que representa en cuanto a reducción de costos (de inventario, reprocesos, entre otros) y disminución en el impacto en el medio ambiente.
Según Rogers & Tibben-Lembke en su escrito “Reverse logistics trends and practices”, la logística reversiva es el proceso de planear y controlar la eficiencia, el costo y el flujo de materias primas, inventario de producto en proceso, producto terminado e información relacionada desde el momento de consumo hasta ser llevado a su proceso de reciclaje donde vuelve a tomar valor monetario.
Los beneficios de este sistema van desde la disminución de costos financieros, de manejo de devoluciones y cantidad de materia mal utilizada, hasta evitar multas por mal uso de medio ambiente, permitiendo además que se obtengan productos con sello verde, requisito indispensable para que ser aceptados en mercados como el europeo.
A nivel mundial varias multinacionales han implementado la logística reversiva como base para aumentar su productividad; por ejemplo IBM recicla los PC viejos de sus clientes y los vende como productos reparados. A este servicio la firma lo llamó PELM (Product End-of-Life Management). Al igual que esta empresa, multinacionales como Nintendo y Dell vienen integrando sistemas de recolección y reciclaje de sus productos, con lo cual se ahorran miles de dólares en compra de materia prima.
Cuatro pasos para una logística reversiva efectiva |
- Planear una estrategia de reciclaje antes de lanzar un producto es clave para asegurar altos niveles de recolección del mismo en un futuro.
- Tener una estrategia de renovación de los productos devueltos. La mayoría de las empresas no tienen en cuenta este aspecto, motivo por el cual terminan desaprovechando el producto reciclado, generando pérdidas económicas y de imagen.
- Analizar la respuesta en tiempo de deterioro de cada uno de los productos que se han fabricado permite el mejoramiento de estos, evitando altos ítems de devoluciones. De la misma manera se puede establecer qué paso se debe reforzar en el proceso reversito.
- Preparar sistemas para determinar qué tanto daño hace el proceso logístico de mi producto al medio ambiente generará claridad a la hora de implantar una plataforma que contribuya.
La historia de un Campo Limpio |
Las consecuencias de un proceso logístico mal manejado se ven reflejadas en la creciente preocupación que han mostrado entidades estatales y privadas por los temas ambientales. La falta de capacitación y tecnologías adecuadas ha causado daños al ecosistema debido a los malos manejos en las prácticas industriales y comerciales.
Desde 1998 un grupo de empresarios productores, importadores y fabricantes agrupados en la Cámara Procultivos de la ANDI, creó la corporación sin ánimo de lucro ‘Campo Limpio’, proyecto que busca implementar sistemas efectivos de logística reversiva mediante la recolección eliminación y valorización de envases vacíos, empaques y embalajes que contuvieron plaguicidas.
“Campo Limpio nació como una iniciativa responsable de las empresas que importan y fabrican plaguicidas, esto con el fin de darle una respuesta ambiental a los envases vacíos contaminados de plaguicidas, manejado una logística en reversa desde el agricultor hasta unos sitios de eliminación adecuados tanto para desaparecer el producto, como para reciclarlo”, comenta Myriam Ayala, gerente del proyecto.

En sus comienzos Campo Limpio se encontró con un total desconocimiento de los procesos de logística reversiva y de manejo ambiental adecuado. Por ejemplo, campesinos que realizaban prácticas en contra de su misma salud, como utilizar los envases de los plaguicidas como pocillos para consumo de bebidas: “El proyecto monta una infraestructura para recolectar y maneja residuos peligrosos que están regados por más de 4 millones de hectáreas. Además, trata de educar a los agricultores sobre la importancia de aplicar una logística en pro del medio ambiente y de su misma seguridad”, agregó Ayala.
Durante esta década de funcionamiento del proyecto, las diferentes empresas han invertido más de $2 mil millones para recolectar del campo los plaguicidas en post uso y darle un destino final a más de 10 millones de envases que los contuvieron. A la fecha, el proyecto ha logrado montar más de 250 centros de acopio por todo el territorio colombiano cubriendo cerca de 400.000 hectáreas cultivadas.
“Con el sistema las empresas combaten la falsificación de sus mismos productos, ya que permite un retorno controlado de los envases. Además contribuye a la conservación del medio ambiente, lo que alejará la posibilidad de futuras sanciones por parte del Ministerio”, argumenta la gerente de Campo Limpio.
Luego de realizar todo el proceso, los diferentes empaques y embalajes que en un momento contuvieron plaguicidas y elementos nocivos para el ser humano y la naturaleza en general, vuelven al campo pero ahora transformados en madera plástica para construir corrales, estibas, cercas, senderos en parques ecológicos o envases para los aceites lubricantes de carros.
La madera plástica producida por Campo Limpio no sólo es una oportunidad de trabajo para cerca de 45 empleados que laboran en torno a este proceso, sino que su proceder logra salvar cientos de árboles ya que sustituye la madera natural para la fabricación, a menor costo y mayor duración, de cercas, postes, plataformas, senderos ecológicos, puentes peatonales, estibas y hasta helipuertos.
El proyecto se volvió ley |
El 19 de abril de 1997 el Ministerio del Medio Ambiente estableció los diferentes requerimientos que deben ser implementados en los planes de gestión de productos post consumo de plaguicidas para su retorno a la cadena de importación, producción, distribución y comercialización.
La norma significó un importante impulso para el programa, ya que reguló las acciones que las empresas del sector agrícola implementan frente a una logística reversiva que logre el retorno efectivo de los residuos generados por estas sustancias. La norma es de carácter nacional y aplica a todas las personas públicas y privadas que importen y fabriquen plaguicidas.
“El decreto hizo obligatorio los sistemas de seguridad en post consumo, lo cual conlleva a que toda la cadena de logística de plaguicidas y elementos afines tenga conciencia de la importancia de implementar un sistema de logística reversiva”, concluyó Myriam Ayala. |