Por : Alejandro Pino
China es el país que reúne la mayor cantidad de seres humanos del planeta entero (más de 1.300 millones de personas) y el cuarto más grande del mundo. Esto, además de haber obligado a los chinos a pensar su país de una manera diferente durante el último siglo, ha hecho que los costos del transporte de mercancías sean bastante elevados: ir de Chengdu y Shangai -dos ciudades entre las cuales hay 1.658 km- puede ser más caro que ir de Shangai a New York.
Según David Barriga, presidente de la firma colombiana de consultoría en gestión estratégica y de negocios entre Asia y América Latina, Asia Business Strategy Consulting, los costos logísticos de transporte de la producción en China llegan a alcanzar el 40% del costo total de producción, comparado con tan solo el 4% de lo que cuesta hacerlo en países desarrollados. Además, el transporte de las mercancías supone un 90% del tiempo del ciclo productivo.
“China es un país en vías de desarrollo aún pero muy consciente de que el movimiento de materias y flujos es estratégico, gracias a su proyecto de apertura económica desde hace 30 años”, afirma Barriga. “Tiene muy claro que la logística es clave y estratégica para su economía. Por eso, las inversiones que han hecho en el tema son millonarias”, concluye.
Un poco de historia |
Las reformas económicas que el gobierno chino ha realizado en las últimas tres décadas para fomentar la inversión extranjera dieron pie a la creación de zonas económicas especiales en la zona costera, donde se concentró el desarrollo industrial.
Gracias a esto, China se convirtió en la mayor potencia manufacturera del mundo por el bajo costo de su mano de obra (el salario de un obrero en las regiones industriales puede ser de 70 euros mensuales, unos 200 mil pesos). Actualmente se calcula que aproximadamente un 25% de todos los bienes manufacturados del mundo se produce en China.
Este proceso de apertura, sumado al hecho de que desde 2004 la Unión Europea es el principal socio comercial de China, permitió a las regiones costeras un despegue económico vertiginoso, con tasas medias de crecimiento anuales superiores al 10%.
El ‘factor’ China |
La zona asiática del Pacífico tiene el mayor movimiento de buques del mundo, y China es un país privilegiado en esa región, con 18.000 Km. de costas marítimas y más de 350 puertos y subpuertos, la mitad de los cuales están dedicados al comercio internacional.
De esos 350 puertos, cinco de los 10 principales del mundo están en China: Shangai, Ningbo, Dalian, Tianjin y Qingdao. Y, como si fuese poco, el dragón asiático cuenta con una flota marítima de 1.649 barcos, 50% de los cuales son de carga general y de contenedores y 22% de graneleros. Todo esto hace que, según las proyecciones, en 2010 el 35% de los embarques del mundo serán originados en China.
En este contexto, China es el país que transporta el mayor volumen de mercancías del mundo entero: solo en 2007, las exportaciones fueron de 1.218 billones de dólares y hubo una carga y descarga de 110 millones de contenedores TEU –unidad de medida equivalente a un contenedor de 20 pies, lo cual representó un incremento del 21.7%, con respecto a 2006.
Sin embargo, de acuerdo con un estudio realizado por la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Shanghai, mientras la economía China, una de las más fuertes y sólidas en la actualidad con un producto interno bruto (PIB) que crece por arriba del 10%, su sistema de logística se mantiene rezagado y saturado.
Y este sigue siendo uno de los mayores retos a la hora de hacer negocios en China, pese a las millonarias inversiones que han realizado el gobierno, el sector privado e incluso las empresas extranjeras en los envíos express internacionales, en el envío marítimo de mercancías y en los servicios especializados en sectores específicos, particularmente la electrónica y los componentes del automóvil.

Infraestructura logística |
China es un país de grandes contrastes y su infraestructura logística no es la excepción. Por un lado, el 74% de todo el transporte de mercancía en China se hace por vía terrestre. Es un país con 41 mil Km. de autopistas, que planea construir 24 mil Km. más.
Sin embargo, el sistema de vías es insuficiente: hay problemas de manipulación y pérdida de mercancía, los procedimientos y los requisitos cambian de provincia a provincia y el sobrecupo y el mal mantenimiento son frecuentes.
Por otro lado, este dragón tiene el sistema de transporte fluvial más desarrollado del Pacífico asiático, con 123.300 kilómetros de ríos navegables y 1.302 puertos fluviales. El proyecto de construcción de la Represa de las Tres Gargantas mejorará el transporte fluvial del río Yangsé desde Shanghai hasta Chongqing.
En cuanto al transporte aéreo, se trata de un mercado de gran crecimiento. Actualmente existen 500 aeropuertos en todo el país, de los cuales 47 cuentan con servicios de aduanas. En el año 2025, el país contará con cerca de 2.900 aviones nuevos por US$ 280.000 millones.
De acuerdo con David Barriga, los chinos saben que el movimiento de personas es tan importante como el movimiento de productos. Por eso, con ocasión de los Juegos Olímpicos 2008, Beijing inauguró la Terminal 3 de su aeropuerto, la cual manejará 62 millones de pasajeros al año. “Se trata de una obra de ingeniería que requirió 500 mil toneladas de acero, solo comparada con el puerto de Yangshan, en Shangai, el cual se conecta con la ciudad a través de un puente de 32 Km. sobre el mar. Es realmente impresionante”.
Finalmente, China es uno de los países con más rápido incremento del volumen de transporte férreo y mayor índice de aprovechamiento de infraestructura: antes de 2020 habrá 100 mil km. de vías para tren en servicio y tendrán la vía férrea sobre nivel del mar más alta del mundo, de Qinghai a Tíbet.
A pesar de todo este potencial, según el estudio realizado por la embajada española, no existe una infraestructura de distribución en red a nivel nacional, pues hay una gran cantidad de empresas del transporte, cada una con sus propios sistemas de gestión.
Los retos y las oportunidades |
China es uno de los socios comerciales más importantes para América Latina, pues muchos de nuestros países son grandes productores de insumos y materias como soya, carne y hierro, los cuales son importantes para su bonanza comercial. Además, México y Colombia son grandes compradores de productos de tecnología: celulares, televisores y computadores.
Por eso, la posibilidad de un mayor flujo de buques o carga que entre y salga de China hacia nuestros puertos plantea interrogantes sobre la capacidad de nuestra infraestructura para recibir y transportar eficientemente ese tipo de carga por el país.
 “Hay muchas interesantes oportunidades para desarrollar proyectos de infraestructura, en lo cual China está buscando países en los cuales invertir, que generen rentabilidad a mediano y largo plazo”, anota Barriga, cuya firma ha realizado varias misiones de negocios y contactos entre empresas colombianas y chinas.
Finalmente, desde el punto de vista del nivel talento humano, en China hay un gran atraso. “Para el 2010 necesitarán 400 mil personas profesionales en el tema de logística. Y aunque las universidades están preparando actualmente a 10 mil personas, allí también se presentan oportunidades para nuestros profesionales en el tema de la logística. El mercado es muy grande y hay muchas oportunidades”, concluye Barriga.
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