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Conducir un automóvil de una ciudad a otra puede resultar una tarea engorrosa debido a las particularidades de las vías en Colombia: a las curvas y caminos montañosos hay que sumarle los imprevistos que pueden presentarse debido al crudo invierno que se ha convertido en una constante desde el año pasado. La dificultad se incrementa cuando este automotor es un camión que, para cumplir su entrega, debe transitar en situaciones de poca visibilidad como la noche y la niebla.
Por esta razón, los objetos reflectivos de señalización se han convertido en un instrumento indispensable para garantizar una entrega segura y reducir accidentes. Según Eduardo Ramos, presidente de Sunsea Company E.U., empresa especializada en la fabricación de objetos reflectivos, “este material disminuye en un 90% la accidentalidad porque permite detectar a otros vehículos a una distancia prudencial, necesaria para realizar maniobras evasivas o frenar”. Si se tiene en cuenta el tamaño de un camión y su tiempo de frenado, percibir otro vehículo a una buena distancia puede ser la clave para preservar la vida y evitar un desastre.
Principales artículos
Eduardo Ramos recomienda a la flota terrestre de transporte portar los siguientes objetos:
• Banderolas y paletas reflectivas para avisar que el camión se ha detenido en medio de la carretera.
• Triángulos y conos que se colocan unos metros antes del automotor estacionado (suelen utilizarse cuando se sufre una falla mecánica).
• Cinta bicolor, roja y blanca. El color blanco arroja la mayor cantidad de luz y el rojo denota precaución por vehículos de carga pesada. Es esencial si hay un clima de mucha neblina.
Los artículos de seguridad reflectivos permiten que los conductores realicen un cálculo más preciso del tamaño de los vehículos que van transitando por ambos carriles de la vía. Su segundo atributo radica en que no necesitan ningún tipo de batería o combustible para poder iluminar y reflejar la luz. Pero ¿cómo se fabrican objetos que reflejan la luz en condiciones climáticas extremas y en la oscuridad?

Tecnología de la microreplicación
Según los investigadores de la empresa 3M, fabricante de cientos de productos para el sector industrial, la microreplicación es el proceso que permite combinar pequeñas estructuras que otorgan atributos físicos, químicos u ópticos a materiales plásticos y algunos metales. Cuando los objetos adquieren esta propiedad, pueden capturar y reflejar la luz con más brillo.
Eduardo Ramos añade que esta tecnología está dividida en dos partes: “Una es el factor reflectivo generado por el microprisma, que es la figura que más refleja la luz. Los objetos reflejan con el mismo poder por sus dos lados volviéndose más perceptibles. En segundo lugar, la replicación significa que esta luz es multiplicada y genera una reflexión que demarca y advierte la presencia de otro vehículo”.
Normatividad
Los países desarrollados se encuentran a la vanguardia de la última tecnología retroreflectiva, gracias a que sus vías están muy bien demarcadas y existe una reglamentación que obliga a los vehículos de transporte de carga portar un kit de objetos reflectivos. Incluso, existen normas que indican la cantidad de reflectividad que debe tener un vehículo según el lugar donde se encuentre y su tamaño.
Para Rodolfo Mendoza, gerente de Globalog S.A., “a las carreteras colombianas les falta mucha señalización reflectiva, en especial en los tramos de obras y mejoramiento de vías”. No obstante, es consciente de que los kits reflectivos dentro de los camiones aumentan en un gran porcentaje la seguridad de los conductores y de la mercancía.
En algunos países de la región como Brasil y Chile es obligatorio que los vehículos de carga y transporte de pasajeros utilicen material reflectivo para circular en la vía pública. En Colombia hay una norma técnica expedida por el Icontec, pero hasta el momento no se ha reglamentado por parte del Ministerio de Transporte.
Por ahora, el Artículo 30 del Código Nacional de Tránsito reglamenta el uso de un equipo de carretera entre cuyos objetos se encuentran dos señales en forma de triángulo, de material reflectivo y una lámpara de luz amarilla intermitente o de destello.
Sin embargo, no son muchos los objetos reflectivos que están contemplados, por lo que el jefe de la Oficina de Comunicaciones de la Dirección de Tránsito y Transporte, el Subintendente Yesid Molina, asegura que en lugares específicos, donde se registra poca visibilidad debido a la niebla o a la oscuridad de la noche, se ubican agentes con paletas, tacos reflectivos, conos, dispositivos y paneles luminosos advirtiéndole a los usuarios viales sobre posibles peligros que pueden encontrar en la carretera. Esta medida ha resultado benéfica para mulas, camiones y buses intermunicipales que deben ser más cautelosos debido a su gran tamaño.
Principales causas de accidentes 
Según la experiencia del Subintendente Molina, los accidentes son provocados por la falta de precaución de los usuarios viales. La poca visibilidad es un factor que contribuye a dichos accidentes. En muchos casos, por la imprudencia de los conductores, no se utilizan las luces del automotor y mucho menos utilizan señales reflectivas. En casos de mucha niebla se han presentado accidentes por el exceso de velocidad de camiones que llevan muy pocas señales reflectivas, que cuando frenan de una manera abrupta, los carros que vienen detrás no alcanzan a realizar una rápida maniobra de evasión.
Molina también aconseja llevar chalecos reflectivos en caso de que el conductor deba movilizarse a pie por la carretera. En la noche o en la niebla se han presentado accidentes porque otros vehículos no pueden ver a las personas que bajan a realizar un cambio de llanta o a atender otros percances.
No obstante, el trabajo de la Dirección de Tránsito y Transporte ha conseguido una leve reducción de accidentes debido a la niebla, lluvia o humo. En el primer trimestre del año 2010 se presentaron 50 casos y hasta abril de este año hubo 10 casos menos.
Últimas tendencias
Las investigaciones basadas en la tecnología de la microreplicación están enfocadas en incrementar cada vez más la reflectividad, para que en el caso de camiones y grandes automotores, se puedan ahorrar recursos en baterías y otras fuentes de energía, sin reducir su visualización en la neblina y en la noche. Las cintas reflectivas microprismáticas son cada vez más efectivas. La norma internacional DOT-C2 es la que promueve la investigación y define los últimos estándares de calidad en este campo.
Aunque para los empresarios de transporte, equipar su flota terrestre con objetos reflectivos de alta calidad puede ser una gran inversión, Eduardo Ramos no duda en afirmar que “todo lo que implique seguridad y prevención no es costoso, comparado con las pérdidas materiales y humanas que se pueden evitar”.

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