Las fórmulas que aplican parecen sencillas, pero no lo son, porque está demostrado que, si bien las oficinas de informática fueron la gran novedad en las empresas durante los años noventa, las oficinas de logística han pasado a convertirse en uno de los centros neurálgicos de la actividad de cualquier compañía sin distinción alguna.
“Creemos que el país completo está volcando su interés en trabajar los procesos logísticos desde muchas perspectivas. En Colombia se requieren consultorías relacionadas con macroogística y otros temas como infraestructura, plataformas tecnológicas, puertos y zonas francas”, aseguró para este medio Yara Montaña Ribeiro, directora de Innovación y Mercadeo de la Fundación LOGyCA.
“En LOGyCA, cada día identificamos más necesidades por parte de los empresarios, relacionadas no sólo con consultorías, sino también con formación e investigación. Podemos decir que hay una gran oportunidad para los gerentes de logística. Debemos vender ante los grupos directivos las ventajas competitivas y la generación de valor que se construye desde el área de logística. Debemos eliminar el paradigma de que la gestión logística es un área generadora de costos. Creemos que estamos viviendo un gran cambio, pero aún falta mucha más sensibilización empresarial”, complementó esta importante directiva.
En el entorno actual, cada vez más competitivo y con menor margen de error, las empresas están obligadas a realizar la búsqueda continua de herramientas de perfeccionamiento que las haga más eficientes y por ende más competitivas. Ante ese panorama, aparecen las consultoras en logística que perfeccionan el proceso logístico, es decir, la coordinación y planificación de diferentes actividades para que el producto llegue a su usuario final en el tiempo establecido, en la forma adecuada, al menor costo y con la máxima efectividad posible.
“Efectivamente, el foco de atención se ha ido desplazando desde el punto de vista de las funciones. Existieron (y existen) el enfoque de las Finanzas, el de los Recursos Humanos, el del Marketing y el de la Información; pero ahora hay un marcado interés por todo el tema logístico. De hecho, es necesario no sólo insertar las economías empresariales en los procesos de comercio globales, sino lograr un mejor aprovechamiento de las tecnologías, especialmente de transportes. Así mismo, es indispensable darles mayor importancia a las gerencias responsables de esta función en las estructuras de las compañías, y contar con ayuda en forma de asesorías y consultorías”, afirma Carlos Duarte Merino.
De acuerdo con la visión de LOGyCA, la gestión logística contribuye de manera directa a la creación de ventajas competitivas y al mejoramiento del desempeño financiero de una organización. Está presente tanto en la definición de una adecuada estrategia de cadena de valor como en la ejecución de cada uno de los procesos que constituyen un modelo logístico, teniendo en cuenta la gestión de demanda, la gestión de abastecimiento, la gestión de distribución, la gestión de inventarios y la gestión de riegos, principalmente.

¿Qué debe tener en cuenta una empresa a La hora de acceder a una consultora?
Como es bien sabido, uno de los objetivos básicos planteados por muchas empresas, desde el momento de su creación, es obtener el máximo beneficio al menor costo. Para otras compañías, lo primordial es la satisfacción del cliente. En ese sentido, los empresarios deben buscar distintas estrategias para cumplir sus objetivos.
La gestión logística planifica y coordina diferentes actividades para que el producto llegue a su usuario final en el menor tiempo, en forma adecuada y al menor costo posible. Por consiguiente, una ayuda muy útil para lograrlo es acudir a los servicios de una consultora especializada.
Los empresarios deben ser conscientes de la importancia de la logística como un gran proceso organizacional, que impacta y soporta la estrategia del negocio, incrementa el posicionamiento de marca y aumenta la rentabilidad.
Pese a las ventajas competitivas que otorga un buen manejo de la logística, no todos los directivos tienen claro que esta gestión es fundamental para el cumplimiento de sus objetivos; tampoco saben cuál es el alcance real y el aporte de aquélla para sus negocios.
“El mayor problema de las empresas es que no saben exactamente cuál es su problema”. Por la presión, pierden de vista lo importante y se concentran en lo urgente. Muchas veces con- funden las coyunturas con las causas; pero no saben que las coyunturas son los efectos, la parte visible del iceberg. Incluso por temperamento y estilo de dirección, los ejecutivos toman el camino equivocado, que generalmente está trazado por ellos mismos. Lo positivo es que cuando deciden recurrir a la ayuda de un experto, adquieren conciencia y dan el primer paso hacia la solución”, indica Carlos Duarte Merino, director de CDMCost Consultores SAS.
“En el caso de las empresas con escaso conocimiento logístico, nuestra recomendación es iniciar por un Diagnóstico Logístico. En este tipo de empresas, la necesidad usualmente la establece la gerencia general o el gerente administrativo y financiero, pues, en la mayoría de los casos, no existe una gerencia logística, sino funciones asociadas con el despacho o manejo del almacén. Estas compañías perciben que hay oportunidades de trabajo, pero no tienen claridad sobre la prioridad o foco de trabajo que debe desarrollarse. La sugerencia que les hacemos a estas empresas es valorar su situación actual a la luz de las mejores prácticas que forman parte de un área logística completamente estructurada. Con esta valoración entregamos una ruta de trabajo, que orienta hacia la definición de cuáles son los focos urgentes, a corto, mediano y largo plazo, que se deben desarrollar para implementar un área logística de alto nivel”, comenta la Directora de Innovación y Mercadeo de la Fundación LOGyCA.
En efecto, la consultoría en el ámbito de la logística brinda a sus clientes los servicios más pertinentes, según la necesidad, cuando de resolver una situación puntual en alguna parte del proceso logístico se trata o para definir las expectativas de resultados que el cliente necesita. De este modo, el proceso de gestión logística puede tener enfoques diversos de carácter estratégico, táctico y operativo.
Con ello se pretende conseguir que el proceso logístico (almacenamiento, transporte, inventario, servicio posventa, compras, fabricación y acopio de productos) se vea como un todo, independiente de que muchas empresas participen de dicha cadena. Sólo así se pueden conseguir ahorros importantes de tiempos y costos, objetivo central para cualquier consultora en temas logísticos.
Según Yara Montaña Ribeiro, si el proceso está enfocado en realizar una valoración de la situación actual logística de la compañía para definir un Plan de Desarrollo Logístico, se obtiene la visualización del potencial de mejoras y ahorros, lo cual es fundamental para que la compañía priorice su trabajo. Si se desarrolla una consultoría enfocada en mejorar el nivel de servicio, optimizar los costos logísticos o diseñar un Layout del Centro de Distribución de la compañía, los resultados se miden con base en los indicadores pactados previamente.
Procesos Consultivos exitosos
Una muestra de ello, es el caso de una empresa productora y comercializadora de productos textiles atendida por LOGyCA, en la cual se inició un proceso de mejoramiento del nivel de servicio con un indicador de 43% en pedidos perfectos y ventas perdidas del orden de los 150 millones de pesos anuales; hasta la fecha, han tenido un cambio sostenido a niveles de servicio superiores al 76%, lo que ha reducido de manera impactante la venta perdida.
“Este caso se entiende como un incremento en las ventas originado por el mejoramiento de los procesos logísticos y su relación con los procesos comerciales. Nuestro compromiso es trabajar con la compañía hasta lograr lo pactado, razón por la cual insistimos en la importancia del dimensionamiento del proceso consultivo”, agrega la directiva Yara Montaña.
En contraste, CDMCost Consultores SAS (empresa con más de 10 años de experiencia en brindar soluciones logísticas a empresas medianas y grandes de Chile, Bolivia, Paraguay, Argentina y Colombia) presentó también un proceso consultivo exitoso, aunque desde un distinto enfoque.
En una empresa en particular, cuyo rubro es la investigación, esta consultora especializada intervino con objetivos de reorganización total bajo un esquema de descentralización con inserción del sistema de costeo Target Cost. Este plan buscaba liberar de las presiones del día a día a la alta dirección, para que pudiera dedicarse a buscar portafolio, lo cual exigía delegar en las líneas de negocios la responsabilidad de la ejecución conservando cierto grado de control. En este cometido, diseñó y ejecutó un plan de inserción de conceptos, actitudes y comportamientos en todo el perso- nal de la compañía a fin de conseguir que asumieran su propio destino en el seno de su organización. La metodología incluyó la difusión de principios de la filosofía Zen para que las personas aceptaran su responsabilidad y trabajaran motivadamente en pos de sus resultados. Una vez que el equipo estuvo listo, comenzaron a insertar la tecnología propia de cada unidad y a integrarla con el personal.
Los cambios sugeridos en una consultoría implican cambios en procesos, en herramientas tecnológicas, en mediciones e incluso en el énfasis tradicional que debe hacerse al factor humano de la compañía. Por consiguiente, las organizaciones requieren asesoría, tiempo y acompañamiento para lograr esos cambios y obtener resultados de gran impacto.
En ese sentido, las empresas no pueden desconocer la ventaja competitiva que representa el tema logístico para la organización, si quieren ser más eficientes y eficaces. Para ello, pueden acudir a consultoras especializadas que aplican métodos, cuyos énfasis pueden ser diferentes, pero que, finalmente, apuntan hacia la misma dirección: la satisfacción del cliente.

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