E n medio de la lucha que gene- ra nuestro sistema capitalista es frecuente ver nuevas marcas, productos, servicios en donde los compradores cambian sus hábitos; los empresarios deben encontrar componentes diferenciadores que agreguen valor a su producción. Uno de estos elementos es el empaque.
Por años se ha escuchado frases como: “La primera impresión es la que cuenta”, “Una imagen vale más que mil palabras”, “Todo entra por los ojos”, frases como esta han vinculado lo visual directamente con las ventas. Y en especial con el empaque del producto, elemento determinante en la decisión de compra de las personas.
El diseño del empaque es sólo una parte del proceso de Branding, pero en muchos casos puede ser la más importante debido a que éste es considerado commodities, pero si lugar a duda es el elemento más relevante de comunicación de la marca y el contacto directo con el consumidor.
Por este motivo las compañías dedican gran parte de su presupuesto para diseñar bolsas, botellas, cajas, y en general todo tipo de artículos que contengan a sus productos de forma creativa, llamativa y eficiente.
La mayoría de los empaques poseen dos elementos básicos; el diseño estructural y el gráfico. Estas variantes combinadas dan la posibilidad no solo de dar un buen aspecto al producto, sino también, hacer de su forma de presentación algo funcional que facilita la vida de las personas, quienes cada vez tienen menos tiempo para detenerse en cosas complicadas y difíciles de usar o entender.
Actualmente, debido a los cambios en los hábitos de consumo y de los elementos tenidos en cuenta a la hora de adquirir un producto, los empaques se concentran en la flexibilidad de sus diseños. Es muy importante que el cliente sienta que el diseño de la botella o caja le trasmite de manera fácil y directa las características del artículo que busca.
¿Qué tiene un buen empaque?
Gran parte de del diseño del empaque así como su contenido se generan después de un estudio de mercadeo, de los gustos, las tendencias y las necesidades del cliente, nace los argumentos para realizar un buen diseño de empaque.
De acuerdo a Misty Wells, Gerente de Misty Wells y Zea asociados quien en 1990 ganó el que hasta hoy es el único premio CLIO en Colombia por el diseño del empaque de un detergente líquido (algo así como el Oscar de la publicidad), para diseñar una buena envoltura “la idea es ir más allá de los requisitos básicos, de las expectativas y de lo que se espera del trabajo que se tiene que hacer, tratar siempre hacer lo que toca y algo más.”
Existen otros elementos importantes para la creación de una envoltura. Para Diana Caicedo, diseñadora industrial de TC (empresa dedicada al diseño de empaques promocionales), estos deben ser innovadores, seguros, resistentes y funcionales.
Según Caicedo, en el caso de los empaques promocionales “uno de los elementos más importantes es en perfil demográfico, ya que de ahí depende en gran medida el diseño estructural y gráfico de la caja”.
Los empaques promocionales que responden a una coyuntura como un evento deportivo, generalmente van dirigidos a grupos específicos de personas con características y condiciones especiales que deben ser tenidas en cuenta en el proceso de diseño.

Las tendencias
Es cada vez más común oír que las empresas dentro de sus políticas muestran preocupación por los temas ambientales, lo que fácilmente puede convertirse en un factor determinante. En la actualidad las principales tendencias están dadas por los cambios en los hábitos de consumo de las personas. El comprador tiene cada vez menos tiempo y necesita productos que respondan a esta necesidad.
Términos como; abre fácil, no retornable, inteligente, entre otros, son cada vez más comunes en la industria de los envoltorios. Los esfuerzos van dirigidos a hacer botellas, cajas, bolsas y en general empaques flexibles y amigables con los consumidores Hoy en día, las tendencias apuntan a la síntesis en el diseño y a la practicidad, sin embargo, también se debe tener en cuenta otros factores de interés general como el medio ambiente y la ecología.
Compañías a nivel internacional como Apple, elaboran las cajas con materiales altamente reciclables, de esta manera no solo se consigue mejorar la utilización de los recursos en la fabricación y desecho de los envoltorios si no en otros procesos como el de distribución ya que al hacer una caja más pequeña, la colocación de un mismo número de producto requiere el uso de menos energía en vehículos que emplean combustibles fósiles para su movilización.
Este tipo de preocupación es cada vez más común dentro de las compañías que no solo perciben la necesidad de emplear mejor sus recursos si no que se enfrentan con un consumidor que valora estos esfuerzos en Pro de causas medioambientalistas.
De lo anteriormente dicho, un empaque en su proceso de creación, producción y presentación al público debe contemplar muchos elementos que lo conviertan en un vendedor no ajeno de su contexto, capaz de trasmitir ideas y conceptos claros a los compradores actuales.
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