Logotipo Revista de Logística
boton revista de logistica edicion 8
Boton Facebook Revista de Logística Boton Twitter Revista de Logística
 
La competitividad del almacenamiento  
estadistica

 

Adecuar las instalaciones de sus bodegas para acopiar diferentes tipos de productos o mercancías mientras llega el momento de la distribución, puede ser para su empresa otra forma de optimizar su rentabilidad.

Durante la octava edición del Congreso de Carga por Carretera, Expocarga 2008, el experto José Miguel Dangond, representante de una reconocida firma estadounidense experta en el tema, compartió con los transportadores colombianos algunas de las exigencias para almacenar mercancías.

Aunque almacenar mercancía es una actividad que va más allá de guardarla mientras es redistribuida, requiere de procesos especializados que, de acuerdo con el tipo de carga, le permiten darle un correcto manejo antes de que se requiera nuevamente para entregar o distribuir en el mercado.

Según el tipo de bodega con el que cuente, es fundamental que evalúe el tipo de espacio con el que cuenta: tamaño, infraestructura física,
equipos, sistemas electrónicos y cantidad de operarios que descargarán, ordenarán y almacenarán.

Si bien, el rendimiento se da al utilizar de forma óptima el espacio, el otro aspecto que lo garantiza e sla accesibilidad, pues ubicar de forma inteligente los productos evitará que se deterioren y permitirá que se puedan controlar más fácilmente para su posterior entrega al cliente.

De acuerdo con Dangond, es fundamental escoger al menos dos sistemas que se ajusten a la mayor cantidad de requerimientos de clientes que atiende la empresa: tanto grandes como pequeñas necesidades.

Por tipo de SKU

Los tipos de artículos almacenados (SKU), o Stock Keeping Unit, determinan el lugar, espacio y condiciones de almacenamiento. Sin embargo, también deben atender a ciertos sistemas, automatizados o no, de almacenaje.

Uno de los más utilizados es el de bulto, que se emplea cuando se trata de transportar cargas en contenedores o en grandes cantidades, como sucede con autopartes, maquinaria y elementos para construcción.

Los cajones, por su parte, son usados generalmente para aquellos productos pequeños como medicamentos, artículos de oficina y otros que no demandan mayor cantidad de espacio.

Las cajas de tamaño mediano se almacenan generalmente en estantes, en forma alineada y a los cuales se puede acceder con grúas pequeñas o mediante la acomodación manual. Dentro de éstos se distinguen el cantilever rack, utilizado para cargas de más de tres metros como tubos, barras o madera. Los drive-in y drive-trough ofrecen mayores posibilidades de acomodación a cualquier tipo de necesidad
pues son fácilmente modificables y adaptables, y gracias a su estructura abierta son accesibles desde distintos lados. Los últimos de este tipo son los flow-trough, los cuales permiten cargar la mercancía por un lado y descargarla por el otro.

De carrusel
 
En este tipo de almacenamientos ofrecen un rendimiento bastante alto, así como versatilidad. Aunque requieren de intervención humana, es fundamental contar con supervisión constante que garantice que las cargas se están desplazando de manera adecuada a través de los transportadores.

El sistema de carrusel se compone de una banda transportadora a través de la cual se cuelgan una serie de estantes que llevan las mercancías de un punto a otro.

Mientras los carruseles horizontales se encuentran instalados en el techo o en el suelo y permiten una mayor capacidad, los verticales están dispuestos en transportadores que pueden verse limitados por la poca altura de la bodega en la cual esté instalado.

En cualquiera de los dos casos, deben existir operarios que manipulen la carga al inicio y al final del sistema, logrando optimizar su uso, pues generalmente se emplean en el almacenamiento de repuestos, herramientas y otros artículos como materias primas.

Si bien, estos sistemas automatizados reducen el número de trabajadores, aumentan la capacidad de las bodegas, la rotación de las mercancías, el servicio al cliente y permiten tener más controlados los productos que se almacenan, implican una inversión en infraestructura
y mantenimiento.