La posición geográfica estratégica de nuestro país, más las favorables políticas económicas estatales, sumadas
a la pujanza que han demostrado los gremios empresariales en los últimos años y el respaldo institucional del grupo GS1, facilitaron la elección de Colombia como sede del tercer nodo del proyecto
Global Scale Network, del Centro de Transporte y Logística del Instituto Tecnológico
de Massachussets (MIT-CTL), al lado de los ya establecidos en Boston, Estados Unidos, y Zaragoza, España.
Esta iniciativa tiene como propósito implementar un espacio de encuentro entre la academia, la industria y el Gobierno,
sostenido por una red mundial de centros logísticos, en los que, al tiempo que se forman empresarios en temas de abastecimiento y redes de valor, se desarrollan
investigaciones que respondan a las necesidades y situaciones específicas de los mercados locales.
Aunque las negociaciones para la firma del contrato se adelantaron desde hace bastante tiempo, oficialmente, el primero de marzo se puso en marcha el convenio por valor de 30 millones de dólares,
que compromete por diez años al MIT y al grupo empresarial GS1 Colombia
en la búsqueda de ambientes idealesde trabajo para las compañías incluidas en el proyecto.
Para ello, las actividades del Centro Latinoamericano tendrán lugar en las instalaciones de la Fundación LOGYCA,
ubicada en Bogotá y especializada en la generación de valor en las cadenas
de suministro, que cuenta con un laboratorio empresarial que simula a escala real los eslabones de las cadenas de abastecimiento.
El CLLI plantea un modelo de trabajo de colaboración entre los tres pilares de su funcionamiento: los centros educativos
y universidades aliadas; las empresas que integran la red de industria y gobierno,
compuesta por instituciones privadas y oficiales, y el cuerpo investigativo nacional
y extranjero.
Apollo educatívo y semillero investigativo |
Dentro de las principales tareas que se ha planteado el CLLI, está convertirse en el referente latinoamericano en lo que a estudios de logística se refiere. Para ello, el objetivo a mediano plazo es lograr
integrar una red de 25 universidades asociadas en todo Sur y Centroamérica.
Con tan solo cuatro meses de funcionamiento
formal, cinco centros educativos
nacionales y uno extranjero han decidido unirse al proyecto. Ellos son: la Universidad del Norte, la Universidad de Antioquia, la Icesi de Cali, la Universidad de La Sabana y Nacional de Bogotá –por Colombia– y el Tecnológico de Monterrey,
en México.
Con la vinculación al CLLI, las instituciones
de educación superior podrán recibir apoyo directo del centro a sus programas doctorales, adelantar procesos
de pasantías internacionales para su cuerpo docente y participar o promover investigaciones específicas.
“Los beneficios son múltiples: desde
el intercambio cultural y académico, hasta la vinculación de nuestra institución
en proyectos de investigación de carácter transnacional, con diversas universidades y organismos, en los cuales
se puedan estudiar y desarrollar plenamente
actividades relacionadas con aspectos logísticos globales. La alianza de nuestra institución con el CLLI trae un mayor reconocimiento internacional
y un mejor posicionamiento como ente académico latinoamericano. Igual ocurrirá con los productos tecnológicos que se desarrollen, especialmente en los entornos de logística, cadena de abastecimiento
y transporte”, indica Carlos Paternina, director del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad
del Norte, una de las primeras en confirmar su vinculación.
De igual forma, el Centro Latinoamericano
para la Innovación en Logística
desea convertirse en el ente que sistematice los procesos de innovación teóricos y prácticos de las industrias que involucran redes de valor, para lo cual espera constituir una planta propia de investigadores que esté en capacidad de proponer fórmulas viables para resolver los dilemas del sector.
“El MIT nos está apoyando directamente
en la selección del cuerpo investigativo
en materia de logística, que trabaje con nosotros de tiempo completo,
de manera que podamos generar conocimientos en temas como las cadenas
de abastecimiento sostenible, riesgos
en las cadenas de abastecimiento, distribución en mercados emergentes, entre otros”, explica Isabel Agudelo, directora de consultoría en información de Logyca.
Además de estos temas, también se trabajará en situaciones como los retos tecnológicos que traen consigo las redes de valor digitales, el desarrollo de metodologías
que definan los requerimientos puntuales de las infraestructuras latinoamericanas,
las nuevas posibilidades de transporte en las ciudades del continente,
además de exploraciones promovidas por los centros educativos.
“La idea fundamental a partir de la alianza que se está generando es la participación en proyectos académicos y de integración empresarial con las diferentes
universidades aliadas del centro. Esto significa mayor participación en actividades conjuntas de desarrollo investigativo,
no sólo con las instituciones colombianas, sino también con aquellas
instituciones latinoamericanas que, esperamos, crean en la iniciativa del CLLI”, añade Paternina, representante de la Uninorte en el proyecto.

Industria y gobierno unidos con el CLLI |
Para lograr un modelo de trabajo de colaboración, era indispensable que participaran
los sectores industriales públicos
y privados dentro del proyecto. Por esta razón, los gremios empresariales y el Gobierno nacional se han metido por completo en el proyecto del CLLI.
En primera instancia, el Gobierno, por medio de un respaldo institucional que compromete a entidades como el Sena y Colciencias con los proyectos investigativos que genere el Centro. De igual forma, con la inversión constante de recursos en educación y ciencia, y la implementación de políticas que promuevan
la logística.
“Queremos que el Centro se convierta
en el referente nacional en los temas de redes de valor y cadenas de abastecimiento, de manera que apoye los procesos comerciales del país. Por esta razón, se trabajará de la mano con instituciones estatales como el Sena y Colciencias, para convertir el CLLI en una entidad diseminadora de conocimiento
que promueva la investigación y la innovación”, asegura Isabel Agudelo, representante de Logyca.
Gracias al modelo de financiación que se ha implementado, en el que 20 empresas se convirtieron en fundadoras con el pago de una membresía de 250 mil dólares, la cual trae consigo beneficios
a corto, mediano y largo plazo.
En primer lugar, los socios fundadores formarán parte del Consejo Directivo del Centro y podrán definir temas de investigación,
recibirán asesorías personalizadas
de miembros del MIT para trabajar problemas específicos, tendrán una interacción
constante con los miembros comerciales
de la red global Scale, recibirán a modo de primicia los resultados de los estudios realizados en el centro y también
participarán de publicaciones internacionales
en tendencias de logística.

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