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La logística, sin duda representa una de las estructuras principales de toda organización, por eso a través de los años ha tomado gran importancia en el mundo de los negocios pero aún más en la prevención y cuidado del planeta.
Esto implica realizar una serie de actividades que aunque son importantes están siendo riesgosas, ya que las mismas abarcan toda la gestión de flujo de materiales y por ende los que se utilizan en el recorrido antes de llegar a su destino final.
Por tal motivo, las empresas están empezando a hablar de logística inversa o verde, que es la responsable de toda la gestión de flujo e información de materiales pero de una manera más responsable, ya que se adecúan los procesos de tal manera que estos sean ahorrativos y ecológicos, que además de generar beneficios en costos contribuyan al cuidado del planeta.
La logística verde implica una serie de cambios en las organizaciones, pues hay que modificar o en algunos casos cambiar las etapas de investigación, producción, creación e implementación de un producto, pensar la forma de hacer que estos sean reutilizables para que se puedan reciclar.
En el caso de los servicios, implica que las empresas tengan un manejo más responsable en la recepción de los documentos, manejo de papelería interna y externa, adicionalmente utilizar mecanismos de transporte más ecológicos, es decir, adoptar tecnologías y equipos que disminuyan el CO2.
Para William Andrés Ocampo Duque, director de postgrados de Ingeniería en la Universidad Javeriana de Cali, “la logística verde debe trabajarse en Colombia y en el mundo desde una perspectiva económica de ahorro para las compañías, en la medida que se optimice la carga, se reduzcan los desperdicios, se busquen fuentes alternativas de combustibles para los sistemas de transporte, se eviten los reprocesos y se minimicen los espacios vacíos en los contenedores, se contriuirán a reducir la huella ecológica que dejan los productos”.
EL CO2, LL UN ENEMIGO IMBORRABLE
Para nadie es un secreto que la emisión del CO2 es uno de los problemas más grandes a los que se ha enfrentado el planeta y por ende quienes lo habitan, pues una de las pruebas más contundentes es el daño al que se ha expuesto la capa de ozono y que ha generado todo un cambio climático.
En el caso de la logística, el transporte es uno de los responsables de la emisión de gases en el mundo: “todo tipo de transporte puede ser altamente contaminante, aunque hay unos sistemas más limpios que otros. Colombia, por ejemplo, debido a la insuficiente red vial, incurre en enormes emisiones de CO2 a la atmósfera por las grandes distancias que recorren los vehículos de carga a lo largo del país”, aseguró el académico. Por tal razón, es importante mejorar e implementar nuevas tecnologías y programas para evitar y si se puede, disminuir gases contaminantes.
Un ejemplo de la adopción de conciencia en pro del medio ambiente es DHL con GoGreen, un método implementado por la multinacional para concientizar e incluir acciones en busca de una logística más responsable que requiere disminuir el CO2 de sus vehículos, además, generando una conciencia interna entre los empleados de la compañía.
Dentro de dicho programa se hace el cálculo de CO2 emitido por embarque, se realiza anualmente el certificado y verificado por Sistema de Gestión Sostenible (SGS) y se circula material de comunicación interno y externo del comportamiento del indicador para que el personal esté enterado de los resultados de la estrategia.
LA ACADEMIA SE HACE PRESENTE
Vale la pena recalcar que las universidades juegan un papel muy importante en la generación de técnicas ecoefectivas que ayuden a formar profesionales conscientes de la importancia de la logística verde en una compañía.
“Las universidades estamos ofreciendo cursos de pregrado y postgrado relacionados con el tema ambiental. Los programas de ingeniería y administración modernos involucran electivas, líneas de énfasis y opciones complementarias sobre gestión, responsabilidad, desarrollo sostenible, ciencias e ingeniería para proteger el medio ambiente, producción más limpia, diseño de procesos y productos sostenibles, entre otros”, comentó William Ocampo.
Adicional a esto, dentro de la academia se desarrollan herramientas y metodologías para la reducción de CO2: “las universidades invitamos a las compañías a trabajar conjuntamente en la búsqueda de soluciones eficientes que ayuden a las organizaciones a generar más ingresos mediante proyectos para controlar y reducir sus emisiones y su aporte al calentamiento global”. Complementó el profesional.
Es importante recordar que una forma de contribuir es participar en los proyectos de siembra de árboles y cuidado de los bosques para la captura de CO2, pues hay que tener en cuenta que la misma naturaleza tiene soluciones al alcance de todos.

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